Tú produce. Del resto se encarga Casti.
Apuntas el riego y los tratamientos chateando, llevas las cuentas y la PAC en regla, y sabes si el precio te cubre el coste antes de vender. Le escribes como un mensaje; él lo deja hecho.
Lo que el campo necesitaba, junto y a un mensaje.
Riego
Cuánto y cuándo, con el tiempo y el embalse. Se lo apuntas y queda registrado.
Fertilizantes y tratamientos
Anotados al momento, con sus plazos de seguridad. Sin libreta ni memoria.
Las cuentas
Costes, facturas y margen por cultivo. Sabes lo que ganas de verdad.
Cuaderno y PAC
Todo en regla y a tiempo, sin multas. El papeleo se hace chateando.
Lo que cambia para ti.
Un día con Casti, frase a frase.
Mira el tiempo, el satélite y el embalse y te dice cuánto regar. De paso le escribes el tratamiento de ayer y queda en el cuaderno.
El precio de hoy comparado con tu coste. Verde: te cubre. Decides con el dato delante, no de oídas.
Bloqueas el precio con un contrato firmado y Casti organiza el transporte. Venta hecha, a casa.
Y al final, ¿cuánto cobro?
Cobras sobre lo que sale de tu campo, con la comisión siempre a la vista. La merma del transporte no la pagas tú: la asume logística.
Con un bróker de origen, la merma y un margen opaco salen de tu bolsillo. Aquí cobras sobre origen y ves cada resta antes de firmar.
Tres salidas para tu cosecha.
La misma cosecha, colocada donde mejor pague. Casti te dice cuál conviene cada semana; tú decides. Un solo alta, tres canales.
Programa con importadores europeos: comprometen tu volumen forward al precio de campaña. Plantas contra un pedido real, no contra la esperanza.
Vende directo a hogares de tu zona por shamba: cestas, adopción de parcela y grupos de consumo. Del huerto a casa en menos de 24 h, con tu nombre en el albarán.
¿Cosecha lista y aún sin comprador? Sácala a subasta: la lonja de siempre, pero en pantalla. Tú eliges cómo pujan los mayoristas: al alza (arrancan bajo y suben), a la baja (el precio cae hasta que alguien la coge) o a sobre cerrado (cada uno oferta a ciegas y gana la mejor).
Pruébalo. No te pedimos que te fíes.
Gratis para empezar, sin permanencia. De producir sabes tú; de la tecnología nos encargamos nosotros.